13 Jul Mercado laboral: malas noticias.
Mercado laboral: malas noticias.
Es notable la desaceleración que han experimentado en el último tiempo las remuneraciones nominales. Ello, a pesar del mayor crecimiento económico del que hemos sido testigos. Unas remuneraciones que alcanzaron su peak de crecimiento en doce meses en agosto del año pasado cuando lo hicieron un 6,0%. Un crecimiento que ya a diciembre se había reducido a 4,6% y que en mayo pasado tan sólo ascendió a 3,2%. Un resultado este ultimo que dio cuenta de su mayor debilidad desde que existen estadísticas estrictamente comparables, enero de 2011.
Al menos este escenario también estuvo caracterizado por una inflación que continuó presentándose como bastante contenida. No podemos tampoco perder de vista que los reajustes salariales son función de la inflación pasada, de forma tal que parte de la explicación a lo ocurrido con las remuneraciones lo encontramos en lo sucedido con los precios.
A pesar de ello, las remuneraciones reales, las que importan, la demanda por dinero es una demanda por saldos reales no nominales, también han estado desacelerándose y en el margen dieron cuenta de un crecimiento muy menor. Si nos enfocamos en los mismos períodos a los que hacíamos referencia anteriormente nuestras estimaciones nos muestran que estas remuneraciones crecieron un 4,1%, 2,3% y 1,1%.
En materia de empleo hemos sido testigos de una creación de nuevos puestos de trabajo que en lo más reciente se ha mostrado algo más debilitada. En el trimestre móvil terminado en mayo la ocupación creció en doce meses un 2,1%.
También se constata que en los dos últimos trimestres móviles los empleos por cuenta propia volvieron a ganar protagonismo, es decir, volvimos a observar que lo sucedido con el empleo total tan sólo fue posible dado lo ocurrido con ellos. Un empleo por cuenta propia que creció un 4,1% y 5,1%, muy por encima del 1,9% y 1,6% que evidenció el empleo asalariado.
¿Qué ha ocurrido con la masa salarial real?, ¿cómo le ha ido a la billetera de los hogares en el último tiempo? Por lo que hemos revisado anteriormente tanto en materia de salarios reales como de la creación de nuevos puestos de trabajo, ya es posible darse una idea de ello. Una billetera que tampoco ha escapado a un escenario caracterizado por la desaceleración. En algún momento cuando escribimos algunos comentarios con relación al consumo privado y señalábamos que no nos formábamos mayores expectativas, principalmente, por lo que visualizábamos en el mercado laboral, precisamente nos estábamos refiriendo a ella.
Si volvemos a hacer referencia a los mismos períodos concluimos que esta masa salarial real creció en doce meses un 5,5%, 4,0% y 3,1%. Un crecimiento este último que no admite más de una lectura en el sentido que puede ser calificado como de bajo. Es poco lo que crece la billetera de los hogares. Si a ello le sumamos que el stock de deuda como proporción del ingreso disponible anual se encuentra hoy en día en un nivel históricamente elevado, se dificulta formarse mayores expectativas respecto de que debiera ocurrir con el consumo en el corto plazo.
¿Qué estamos esperando para lo que resta del año? En cuanto a las remuneraciones nominales somos de la opinión que probablemente su desempeño más pobre comenzaría a quedar atrás. Si bien, tampoco visualizamos un mayor espacio para que crezcan mucho más. Unas remuneraciones que cerrarían el presente ejercicio con un crecimiento de 3,3%. Un crecimiento que nos hablaría de una importante desaceleración y que desde una perspectiva de largo plazo podría ser calificado como de bastante bajo.
Las remuneraciones reales continuarían evolucionando pobremente para cerrar el año con un alza de tan sólo un 0,9%. No visualizamos que en el corto plazo la creación de nuevos puestos de trabajo asalariado vaya a mostrarse más revitalizada. Un empleo que crecería un 2,2% y que no admitiría una lectura positiva como tampoco negativa. La masa salarial lo haría un 3,1% lo que tampoco daría para grandes celebraciones precisamente.
Sorry, the comment form is closed at this time.